El concierto breve y exquisito de la banda de Tomás
San Miguel inició una velada satisfactoria. Cuatro músicos españoles se
arriesgaron por y para el público y salieron a escena sin haber probado
sonido. No hubo fluido eléctrico hasta 15 minutos antes de la hora anunciada
para el comienzo. San Miguel, compositor vitoriano de formación privilegiada,
virtuoso y sensible para crear melodías y armonías originales, acertó, además,
con la selección de sus músicos. Pepe Pereira (ex Dolores) resultó un bajista
de estilo personal sorprendente, y Carlos Carli, argentino de origen, demostró
su experiencia y sobriedad a la batería, difíciles de emular en España.Y
el guitarrista jerezano Gerardo Núñez -otro paso de nuestra música- dialogó
con el protagonista por rumba-samba (Calima), por jazz-flamenco (Maravillas)
o por balada (Mersu). La guitarra eres tú, escrito para Paco de Lucía,
fue dedicada por su autor a los espectadores pacientes.
Steps Ahead actuaron en Madrid. Todo un avance. El quinteto neoyorquino, ahora reformado, preparó su instrumentación ante la inquietud de los asistentes. Se lucieron durante 105 minutos con excelentes composiciones de sus líderes, Mike Mainieri y Michael Brecker, tratadas con un sonido sintetizado y polifónico realmente nuevo. Brecker, el saxofonista más cotizado junto a David Sanborn. y Ernie Watts, tocó en fusión de ritmos su peculiar instrumento, que ya han apodado chistu atómico, por su fuerza, pero no disimuló su clase en el saxo alto. Y Mainieri deleitó audiovisualmente por su sentido musical y la admirable destreza y rapidez de sus brazos batientes sobre el vibráfono orquestado. El joven Chuck Loeb destelló, sobre todo, en un preludio con guitarra a pedales del tema Selfportrait, autorretrato musical de Mainieri. En Oops, pieza de ritmo simple, Steps Ahead señalaron el camino que llevan la música y la técnica.