En
cierta ocasión, alguien les preguntó cuánto tiempo habían
invertido ensayando sus dúos. La respuesta, aún obvia
(se conocen hace más de veinte años), está en toda una
vida, porque de alguna sus nuestras experiencias individuales
y vivencias musicales están reflejadas en los temas que
componen Vida en catedrales.
En
el año 1988, participaron en el I Festival Español de Jazz
en Nueva York; allí tocaron algunas composiciones a dúo
que fueron el germen y punto de partida de este proyecto.
Un año más tarde volvieron a Nueva York para tocar en el
Festival Latino en la catedral de St. John The Divine, donde
interpretaron algunas canciones -West 43st- que forman parte
habitual de su repertorio.

Este
dúo es una experiencia musical totalmente acústica; por
eso quieren elegir, siempre que sea posible, interpretar
los temas en recintos resonantes, como iglesias, donde el
ambiente acústico es muy importante para la sonoridad de
estas músicas. Fruto de estos conciertos en diversas iglesias
son las grabaciones en directo recopiladas en el disco que
ha sido publicado por el sello Sonifolk.
Unas
veces con carácter intimista y otras con carácter más rítmico
y dinámico, utilizan la composición y la improvisación por
igual, sin limitarse a estilos musicales o concepciones
artísticas específicas.